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Se dice que tras la tormenta llega la calma

Y generalmente suele ser verdad. También se dice -y también suele ser verdad- que, a cierta distancia en el tiempo o en el espacio, se suelen ver mejor las cosas y se puede analizar mejor la realidad.



Por eso, pasados ya unos días desde la finalización de la última edición de Iberjoya, nos toca ahora reflexionar, aunque sea de forma somera.

Hay que comenzar diciendo que esperábamos con gran impaciencia esta edición. Había motivos para ello: unas fechas idóneas, una necesidad imperiosa de saber lo que acontecía con el sector después de un parón casi histórico en las ventas, unas nuevas instalaciones, unos cambios de stands de cada expositor… Demasiadas expectativas, tal vez, para los tiempos en que vivimos.

Y lo que suele acontecer en estos casos es que un nuevo escenario casi siempre provoca despistes y, sobre todo, en nuevas instalaciones con lo que todos sabemos que eso conlleva. A pesar de que la gente sigue siendo poco aficionada a leer, hay que reconocer que la información tal vez fue lo mejor. ¿Los clientes o detallistas? Unos que no llegaron. Otros, por no leer, se despistaron. Nos consta que algunos fueron al pabellón anterior. Sin embargo y a pesar de todo, un importante número sí ha acudido al sitio adecuado.

Se trataba de una primera convocatoria y casi siempre es difícil encajar todas las piezas y consolidarlas en tan poco tiempo. Una obra nueva y de esta envergadura trae consigo infinidad de detalles que deben ser pulidos y debidamente adecuados. Casi nada respondió al 100% de las necesidades previstas. Y no digamos, de las imprevistas; muchas de ellas originadas por circunstancias ajenas como, por ejemplo, unos montadores de stands que por primera vez acudían a las nuevas instalaciones.

A la vista de lo acontecido, uno no puede menos que formularse determinadas preguntas a las que urge dar respuesta: ¿Qué está pasando en nuestro sector? ¿Vivimos en una crisis permanente o en un estado de ansiedad y lamento cotidiano?

Hace algunos años teníamos varias ferias que considerábamos importantes: Ahora sólo nos queda una y con dos ediciones de dimensiones importantes y que se nos antojan necesarias. La feria es una herramienta en nuestro trabajo. Y ¿qué hacemos cuando una herramienta no cumple las funciones para las que fue creada o no se adecua a las necesidades de los tiempos actuales? Tratamos de arreglarla; no la destruimos. Si nos quedamos sin herramientas que nos ayuden a realizar mejor nuestro trabajo diario, ¿cómo lo vamos a desempeñar? Esto va a propósito de las quejas que se han oído durante la feria y que día a día llegaron a nuestra redacción.

Tal vez haya motivos para el enfado. Pero… ¿hasta el extremo de destruirlo todo en lugar de tratar de reconstruir y subsanar los fallos? ¿No será conveniente contrastar las quejas del último día de feria de un pabellón con las felicitaciones del día anterior del otro? Sí, porque el día 16 a última hora se felicitó a la dirección de Iberjoya por el logro alcanzado en el cambio de fechas de la edición de enero pasándola al mes siguiente. Y esto se logró tras haber consensuado con distintos estamentos del sector y negociando con los expositores fechas que no coincidan con otros eventos importantes y que sean idóneas para la venta en nuestro país. La organización de la feria pudo hacerlas posibles debido a la creación de nuevos recintos.

No se pretende dar lecciones de comportamiento a nadie ni buscar excusas. Pero sí se llama a la cordura, a la sensatez, a una forma más coherente de conseguir el objetivo común del sector y que no es otro que adecuar las herramientas feriales a la necesidad de cada momento. ¿Conformismos? Los justos. ¿Reclamaciones? Las necesarias. ¿Fórmulas? Las apropiadas. Dicen que lo escrito, escrito está y es verdad; las palabras se las lleva el viento. Tenemos que ser amos de nuestro silencio y esclavos de nuestras palabras.

No lo olvidemos, la unión hace la fuerza. Gracias a esa unión la primera feria del próximo año se va a celebrar a mediados de febrero, a pesar de que el sector no esté de acuerdo al 100%, pero sí la mayoría cualificada.

Me consta que la organización de la feria está realizando esfuerzos extraordinarios que con otras ferias de otros sectores no se hacen, tanto en  comunicación y promoción, como en presentación de tendencias, desfiles, etc., Pero necesita saber, necesita que se le comuniquen e indiquen cuales son las necesidades en cada momento. ¡Ánimo, pues!. Y a seguir en la brecha. De los errores también se aprende. No en vano la historia es maestra de la vida.

Pedro Pérez, gerente de Grupo Duplex

Contraste de Octubre

 

 



Reflexionando en voz alta

Ahora que la tormenta ha amainado, hablemos del tiempo. Han pasado ya algunos días desde que clausuramos la ultima edición de Iberjoya.





Cuando las circunstancias son negativas

Decía Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mis circunstancias”. Y casi siempre interpretamos esas circunstancias como algo externo a nosotros.





Cuando el mañana es hoy

Un conocido refrán afirma que “no dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy”. Y todos sabemos bien que con este aserto queremos afirmar rotundamente la necesidad de acometer cuanto antes las tareas que tenemos pendientes.





Es la hora de la confianza

Aunque en esta época de crisis pueda parecer lo contrario, yo me atrevo a hacer una afirmación rotunda: Llegó la hora de la confianza. ¿Y por qué lo afirmo así de esa manera tajante? Pues sencilla y llanamente porque estoy plenamente convencido de lo que digo. Y voy a tratar de explicarme.





Las páginas web

En nuestro querido gremio joyero-relojero todavía quedan muchos empresarios que desconfían de las nuevas tecnologías o que piensan que no son necesarias para su negocio.





Reflexiones sobre Iberjoya

Pasó la feria y, como cabía esperar, cada uno habla de ella según le fue. Y, como siempre, siguiendo el símil taurino, hubo división de opiniones.





La necesidad de un plan de empresa

Se suele afirmar que una empresa sin plan es como una nave sin timón: marchará siempre a la deriva y no podrá arribar felizmente al puerto deseado. Pero, ¿qué es un plan de empresa? Porque habrá que contestar primero a esta pregunta para saber a qué atenerlos.





Aprendiendo a cooperar

Dicen que la vida es un continuo aprendizaje. Y, a poco que analicemos nuestra interioridad, nos daremos cuenta de la verdad de este aserto. Nadie nace sabido.





Innovación y competitividad

La vorágine comercial en la que estamos envueltos nos obliga a ser cada día más competitivos. Nuestras empresas no pueden permanecer pasivas, aletargadas o simplemente dejándose llevar por la inercia.





Zafarrancho de combate

Aunque en otro lugar de esta publicación un experto en la materia desarrolla el tema con airosa maestría, con precisión científica y con elegancia literaria, me ha parecido conveniente hablar de lo mismo, subrayando algunos aspectos concretos.





Tres cualidades cerebrales

Lo leí el otro día. Me llamó la atención. Y ahora quiero comentarlo con vosotros por si os sirve de utilidad. Se trata simplemente de una frase. Pero pienso que encierra una fuerte dosis de verdad.





El vendedor y su rol

En la variopinta gama de ofertas de trabajo dentro de los parámetros del mercado actual, uno de los perfiles más solicitados es el de “comercial”.





Reflexiones en el año nuevo

Algunos expertos dicen que el siglo XX fue el del cerebro y que el XXI es el del corazón. Con ello quieren indicar que estamos pasando del almacenamiento de información al de la energía vital. El cerebro informa y el corazón actúa.





Optimismo realista

Soy optimista por naturaleza y de nacimiento. Siempre veo el vaso medio lleno y no al revés. Sin embargo, este optimismo innato no me impide ser realista.





Cuando se acerca la Navidad

Todos tenemos tendencia a revivir recuerdos y sentimientos de nuestra infancia. Recuerdos y sentimientos que nos ayudan a profundizar en las vivencias de un tiempo que ya no volverá.





Una disyuntiva

Me sucedió el otro día. Buscando un libro concreto en mi biblioteca, fui a poner los ojos en otro que no buscaba. Era de Cervantes.





Nuestra internacionalización

El Grupo Duplex está considerado como el primer grupo editorial del sector joyero-relojero español y uno de los primeros del mundo





La ineludible necesidad de no perder el tren

Si sólo analizamos la realidad de forma somera y superficial, podemos llegar a la falsa conclusión de que estamos viviendo en el país de las maravillas. ¿Por qué? Porque todo parece funcionar a la perfección.





Mensaje a los detallistas

No pretendo alarmar ni cansar. Tampoco pretendo aburrir o hacer perder el tiempo. Simplemente quiero ser realista y ayudar a reflexionar, aportando desde aquí mi granito de arena. Con eso me doy por satisfecho.